Punto de vista del autor.
El funeral de Antonio Harrington se celebró el domingo, bajo un cielo gris y bajo. Una llovizna fina había caído desde la mañana, empapando el césped verde del cementerio familiar de los Harrington. Paragüas negros se dispersaban entre las lápidas de mármol blanco. Los asistentes llegaban de diversos ámbitos: empresarios, políticos, celebridades y parientes lejanos que Leon ni siquiera conocía.
Adrián y Sebastián llegaron juntos. Se situaron en la primera fila, junto a