LV. Todo acabó
—¿Explicaciones de qué? —rebatí, serio—. Te dejé muy en claro antes de todo que ninguno de ellos quedaría vivo siquiera para contarla. Te lo dije y, aún así, tomaste el riesgo.
—Habíamos quedado en que dejarías a la vieja viva. ¿Ahora qué se supone que le diga a mis superiores? Les ofrecí la cabeza de alguno de esa familia y lo único que tengo son tres cuerpos que no me sirven para nada.
—Ninguno se iba a salvar y tú lo sabías muy bien. ¿Crees que luego de todo lo que hicieron a mi hermana me