LXX. Desastre
NIKLAS
Debía mantenerme lejos como lo prometí, muy lejos para no terminar con la cabeza más enredada de lo que de por sí ya la tenía, pero me resultaba una tarea titánica mantener la distancia de Amanda cuando solo podía pensar en estar cerca de ella, ayudándole, siendo su apoyo, su amigo y un soporte del cual se podía sostener cuando sintiera caerse.
Cada paso que daba era importante para mí, además de que solo con verla sonreír me era suficiente me rebasaba el corazón como nadie jamás lo habí