La decisión ya estaba tomada.
Lo supe cuando bajé al despacho y Marcos me dijo que Enzo había autorizado el envío a las seis y media. Lo supe cuando Valentino no protestó. Lo supe cuando la carpeta impresa sobre la mesa tenía el peso específico de algo que ya no se puede retirar sin consecuencias.
Pero había una diferencia entre que la decisión estuviera tomada y que yo la hubiera tomado.
Y esa diferencia importaba.
—Necesito que esperéis un momento. —Me puse de pie—. Quiero hablar con Diana an