Pasaron varias semanas desde el ritual, y Althea, Gabriel y Lucian comenzaron a notar los efectos del vínculo que habían compartido. Había una nueva sensación de entendimiento mutuo y una conexión más profunda que les permitió trabajar juntos con mayor armonía. Lina también jugaba un papel crucial, asegurándose de que el grupo se mantuviera enfocado y unido.
Una tarde, mientras entrenaban en el claro, Althea notó que Gabriel y Lucian parecían más cercanos a ella, más protectores. Había momentos