Mientras el grupo recogía sus cosas y se preparaba para seguir adelante, la tensión en el aire era palpable. Aunque habían derrotado a Astaroth, la batalla había dejado cicatrices profundas en todos ellos. Althea, en particular, se encontraba cada vez más atraída por Gabriel. Había algo en su valentía y vulnerabilidad que la tocaba profundamente.
Esa noche, mientras acampaban cerca de un arroyo oscuro, Gabriel se apartó del grupo para estar solo con sus pensamientos. Althea lo siguió, sintiendo