Mientras se preparaban para la confrontación , Althea sentía una mezcla de miedo y esperanza. Sabía que el camino sería difícil, pero con Gabriel y Lucian a su lado, y la fuerza de su vínculo, creía que podían superar cualquier obstáculo. La batalla que se avecinaba no solo decidiría el destino del mundo, sino también el destino de sus corazones entrelazados.
El día de la confrontación llegó con un amanecer sombrío, el cielo cubierto de nubes oscuras. El grupo se reunió en el claro, listos para