Mundo ficciónIniciar sesiónCuando me desperté, apenas reconocía el cuerpo de Jax bajo la oscuridad de la noche. El contraste frío de los piercings de sus pezones me daban escalofríos sobre la piel caliente de mi cuerpo aprisionado por el suyo. El reloj digital en la mesilla marcaba las cuatro de la madrugada del once de agosto. Mi cumpleaños. Jax se removió, y quitó su cabeza de mis tetas para aferrarme con sus brazos sobre su cuerpo; ya no me sorprendía, era as&i







