Mundo ficciónIniciar sesiónA la mañana siguiente no desperté con Jax Jones al lado, mucho menos abrazándome, estaba sola en la cama y en la habitación. Eran pasadas las diez de la mañana, y el móvil vibraba constantemente sobre la mesilla sacando la cara de Paola en una foto.
—Hola —contesté con voz ronca al descolgar.
— ¡Buenos







