Capítulo 36: La máscara de porcelana
El desayuno en el ático solía ser el momento favorito de Damián. Era el momento de las estrategias, de las risas con café y de los besos rápidos antes de empezar la batalla diaria.
Hoy, el desayuno sabía a ceniza.
Elena estaba sentada frente a él, comiendo una tostada con aguacate. Llevaba una blusa de seda azul que resaltaba sus ojos. Parecía tranquila, fresca, perfecta.
—Sarah dice que la flota ha cubierto el 98% de las entregas antes del mediodía —comentó