Mientras el equipo directivo atendía a la prensa, Alanna se dirigió a una mesa apartada del área lounge. Allí la esperaba un hombre mayor, de bastón, con traje oscuro y una carpeta bajo el brazo.
—Alfonso Leiva —susurró él—. Hace años que no ponía un pie en un evento Sinisterra.
—Hoy tampoco lo pone —respondió Alanna, sonriendo—. Está aquí como analista de patrimonio urbano. Acompañando la transición del sector. Nadie necesita saber más.
Le entregó un documento.
—El texto que firmará el Minister