El sol apenas comenzaba a despuntar cuando los primeros empleados empezaron a llegar al punto de encuentro. El aire fresco de la mañana traía consigo la brisa salada del mar y el canto de las gaviotas anunciando la cercanía de la playa. La empresa había alquilado un autobús privado para trasladar a todos hasta la exclusiva costa donde se llevaría a cabo la integración anual. Era un evento esperado, lleno de actividades recreativas, competencias amistosas y dinámicas diseñadas para fortalecer lo