Desde que Leonardo y Esteban se mudaron aquí, toda la casa se ha visto envuelta constantemente en una atmósfera tensa. Las visitas de Nathaniel parecían ser un pequeño respiro para Alanna. Con él, podía hablar sin la constante sensación de que cada palabra sería usada en su contra.
Pero no todos estaban conformes con esa relación. Miguel observaba con creciente irritación cómo Nathaniel llegaba una y otra vez, ignorando el hecho de que Alanna estaba comprometida. La situación se volvió insoport