Mahina vio a Dyamon partir, y un escalofrío recorrió su espalda. No era solo miedo; era una sensación visceral, un presentimiento de que lo que venía iba a cambiarlo todo.
Los hibrimorfos habían adoptado sus formas animales para avanzar más rápido: algunos en jaguares ágiles, otros en águilas veloces que surcaban los cielos, y unos pocos en lobos enormes, musculosos, que atravesaban los bosques con precisión letal. Mientras tanto, los lobos humanos corrían detrás, cada zancada resonando en la ti