Capítulo 93: La entrada del Fantasma.
El salón de la gala estaba en su punto más álgido. Las luces de las arañas de cristal brillaban sobre los invitados, reflejándose en las copas de champán, en los diamantes de los collares, en los ojos expectantes de todos los presentes. El murmullo de las conversaciones llenaba el ambiente como el zumbido de un enjambre, un sonido constante y vibrante que se mezclaba con el tintineo de las copas y el susurro de los vestidos de seda. Los periodistas se agolpaban en los laterales, con sus cámaras