Capítulo 71: La tormenta por dentro y por fuera.
El cielo, que durante la tarde había estado gris y amenazante, ahora era una masa negra y densa, sin estrellas, sin luna, sin ninguna luz que aliviara la oscuridad. El viento comenzó a soplar fuerte, moviendo los árboles de la calle, haciendo crujir las ramas, silbando entre los edificios como una voz furiosa.
Mara estaba en su habitación, envuelta en las sábanas, con los ojos abiertos en la penumbra. No podía dormir. No había podido dormir desde la tarde, desde el auto, desde que Joaquín le di