La sala de juntas de Hidalgo Industries estaba llena de luz y de vida. El sol de la mañana entraba por los ventanales, iluminando el rostro de los directivos y accionistas que se habían reunido para celebrar el éxito de la campaña. Las cifras de ventas habían aumentado un 400% en solo una semana, y los inversores estaban ansiosos por participar en el crecimiento de la empresa. La sonrisa en el rostro de Don Hidalgo era más grande que nunca, y el ambiente estaba cargado de una energía que no se