Capítulo 72. Una noche con papá.
Por supuesto que no era justo, Sebastian lo sabía mejor que nadie.
-- Lo sé, claro que lo sé – con solo esas dos palabras Sebastian consiguió que el pecho de Melisa diera un vuelco. Porque por primera vez en mucho tiempo, él no discutía. No imponía. No justificaba.
Solo aceptaba.
-- Esta vez voy a hacerlo bien – añadió, girando lentamente para verla de frente. Melisa tragó saliva, no esperaba que las cosas cambiaran así.
Justo cuando sentía que ya no podía responder sin quebrarse, una algarabía