Capítulo 91. El Cumpleaños del príncipe Novak.
Horas después, la brisa suave que se colaba por las ventanas los acariciaba como un susurro.
Melisa descansaba con la cabeza sobre el pecho de Sebastián, su mano sobre su abdomen. Él acariciaba su cabello en silencio, con los ojos cerrados y una sonrisa pequeña, casi secreta.
-- ¿Qué estás pensando? – le preguntó ella, aún con voz ronca por el deseo.
-- Que este es el lugar exacto donde quiero morir… cuando sea viejo, con canas, contigo a mi lado, sintiendo tus brazos asi como ahora, y tu igual