Capítulo 93. Una sorpresa especial.
Ahora, el destino los llamaba a volver, eran las raíces de Emm y las de su pareja Antón, en Bogotá Felipe no tenía a nadie, asi que no fue difícil alejarse de allí. Y Emma, ahora con siete años, no podía esperar a reencontrarse con el niño que una vez le regaló una corona de cartón decorada con brillantina y le dijo: “Tú también puedes ser la princesa si quieres”...
Melisa había despertado con el aroma dulce del café mezclado con pan tostado que se podía oler en toda la mansión, al menos ella l