Capítulo 56. Un par de visitas inesperadas.
Melisa asintió. Sabía que tenía razón. Bastián había comenzado a preguntar con más insistencia por su padre. Le hablaba del “trabajo en el exterior”, como le habían dicho. Pero ya no bastaba. Era brillante, sensible, y muy observador. Pronto sabría que su madre le ocultaba algo.
-- No me asusta su reacción. Me asusta lo que sentí cuando supe que estaba tan cerca – le confesó Melisa en voz baja. -- El corazón me latía como si... no sé cómo la verdad –
-- ¿Cómo si lo hubieras extrañado más de lo