82.
Los últimos pasos antes de llegar al aquelarre fueron devastadores. Sinceramente, pensé que no sería capaz de sobrevivirlos. Pero tenía que hacerlo, ¿no era así? Ni siquiera habíamos llegado a la montaña y yo ya sentía que no sería capaz de sobrevivir al viaje de regreso. Me sentía tan cansada y agotada que tuve miedo de ni siquiera ser capaz de completar ese viaje. Me aferré con fuerza al pelaje de Ángel mientras seguíamos avanzando por la inclemente tormenta. Parecía que a cada paso la tormen