62.
Me senté pesadamente en el trono. Aquella mujer había lanzado la puñalada, pero no me dejaría vencer de esa forma. Suspiré profundo y crucé una pierna sobre la otra, fingiendo estar más relajado de lo que de verdad estaba.
— ¿Y qué se supone que significa eso? ¿Y por qué atenta tan abrupta y dolorosamente contra la manada?
— Lo sabes muy bien. Sabes muy bien qué significa.
— Esto es sobre Ángel — dije.
— ¡Esto no es sobre Ángel! — grité con tanta fuerza que todos dieron un salto, incluso