Adrián esperó a Victoria en el estudio.
No había planeado hacerlo. Al menos eso se dijo mientras caminaba de un lado a otro, mirando los planos sobre la mesa, las muestras acomodadas en cajas pequeñas y la libreta abierta con anotaciones que no entendía del todo.
Victoria tenía una vida organizada allí.
Una vida que no pasaba por él.
Ese pensamiento le molestó más de lo que quería aceptar.
Cuando la escuchó entrar a la casa, se quedó quieto. No salió a recibirla. Esperó a que sus pasos se acerca