Sus manos temblaban mientras sus ojos se quedaron clavados en aquella pantalla.
—Señor Jhonson, ¿la demanda que interpuso contra la señora Melissa, sigue en pie? Hemos dado con su residencia y estamos a punto de capturarla.
El contacto estaba cuidadosamente agendado como Oficial Ramírez.
Melissa quiso responder, pero justo en ese momento escuchó los pasos de su marido.
Ella desvió su mirada a la televisión y fingió que no había visto nada, pero su corazón no paraba palpitar y un nudo se apodera