La amante le aseguró que ella sabía un gran secreto. Alejandro le dio autorización para que dijera lo que tenía que decir, la curiosidad lo mataba.
El niño no es tuyo, ella quedó embarazada mucho después de que tú te fuiste al extranjero y ahora pretende que él herede toda tu fortuna.
—¡Mientes! El niño es mi hijo, lo comprobé con una prueba de paternidad cuando estuvo en el hospital.
—Ella te está manipulando a su favor. Un amigo mío trabajaba en ese hospital y en su momento me comentó que esa