Melissa volvió a casa de Alejandro. Hasta que no estuvieran divorciados no se quería separar completamente.
Los días se convirtieron en meses y ella siempre estaba apoyándolo en cada detalle. Incluso le prometió que le ayudaría a recuperar la presidencia de la empresa para que todo volviera a sus manos.
Eso llenaba de felicidad a Alejandro. Comenzó a acercarse más a ella y a comprarle detalles muy caros, le encantaba verla sonreír cada vez que él llegaba a casa y entregaba lo que llevaba.
Poco