Carol había querido comunicarse con Gustavo luego de la conversación con Adeline, pero no sabía cómo tocar ese duro corazón.
Amaba a Gustavo, pero había momentos en los que su frialdad la dejaban desarmada, y no quería volver a ser víctima de sus crueles palabras. Estaba segura de que, en su estado, su rechazo le dolería demasiado.
Así que decidió darle tiempo al tiempo. Pero el tiempo era implacable en ocasiones.
—Gustavo —gimió Carol, a través del teléfono.
—¿Qué pasa, Carol? ¿Qué o