Cuando Sophie regresó del baño, evitó mirar a la pareja que tenía delante. No hizo ningún comentario para llamar la atención e incluso las palabras que salieron de su boca fueron contadas.
Se concentró solamente en su novio y en la bonita relación que habían cultivado con el paso de los años. Porque sí, a pesar de su reciente infidelidad, las cosas con Roberto siempre habían sido muy sanas.
Se enamoraron desde niños, niños que se regalaban cartas y se sonrojaban cuando compartían miradas. Tod