La comunicación entre Gustavo y Carol comenzó a restablecerse poco a poco. El intercambio de palabras seguía siendo frío y cortante entre ambos, únicamente se decían las cosas más importantes, como por ejemplo: cómo marchaba el embarazo, la fecha prevista para el parto y otros temas relacionados con los gastos.
Todos estos asuntos eran tratados por vía telefónica, así que básicamente las semanas siguieron transcurriendo sin que llegarán a verse.
Pero había algo que Carol desconocía, y eso era