—Gustavo, no esperaba verte por aquí —se sorprendió el médico al entrar en su consultorio y hallar a su paciente, sin siquiera haber acordado alguna cita. Pero este no era cualquier paciente, así que se ahorró las preguntas.
—Vengo para que me dé una solución y no aceptaré un no como respuesta —su tono era amenazante.
El doctor Ramírez trago en seco, sabiendo lo difícil que era tratar con este paciente en particular. Aun así, mantuvo la compostura y no se dejó amedrentar por su fría y avasall