-Siento que me va a explotar la cabeza- exclamó Melisa, apoyando su cabeza contra la pila de papeles delante de ella- Si alguna vez alguien me quiere dar el puesto de vicepresidenta de algo ¡Voy a decir que no! ¡Esto es una locura! – sollozó hundiendo más su rostro en el papel.
Sofía rió divertida y acomodó los últimos papeles en la gran pila, que peligraba por caerse.
-Creo que terminamos… - exclamó revisando que todas las pilas estuvieran con el sello del hotel.
-¿En serio?- dijo Melisa ilusi