Apenas Lucas abandonó el hotel para ir tras su padre, Melisa cambió su rostro a una expresión de preocupación y se dio media vuelta hacia la recepción. Sabía que sus compañeras habían escuchado toda la conversación.
-Me voy a ausentar un rato, necesito hablar con la señorita Sofía- exclamó a sus compañeras quienes no protestaron por esto, si había algo que unía a todos los empleados del hotel, era Sofía. Todos velaban por la seguridad y salud de la mujer. Era su prioridad.
Melisa caminó nervios