-No puedo más- exclamó la castaña poniendo sus manos en su barriga sintiéndose satisfecha- Estaba delicioso, gracias.
Lucas sonrió orgulloso y alejó la bandeja a un costado, sentándose más cerca de la joven de la calle.
-Escucha, tengo una propuesta para ti- exclamó seriamente, como solía manejarse con los negocios.
Sofía se mantuvo en silencio, esperando que el magnate mostrara sus verdaderas intenciones con ella. Ya la había endulzado con una lujosa habitación y con un desayuno exquisito, era