Sofía entró rápidamente a la mansión y se apresuró a subir las escaleras.
-Voy a preparar algo para cenar ¿Está bien? - exclamó el magnate sin recibir una respuesta por parte de la castaña.
Escuchó como cerraba la puerta de su cuarto de un portazo, donde se encerraría por no sabía cuánto tiempo.
El joven suspiró cansado y se arrastró hasta la cocina. La consulta con la médica no había salido como esperaba, realmente había imagino que solo sería un control rutinario y nada más. Estaba seguro de