-¿Todo bien allí adentro?- preguntó el magnate del otro lado de la puerta del baño. Caminaba de una punta a la otra de la habitación, tratando de drenar los nervios que le provocaban la larga espera del resultado del test de embarazo que se estaba haciendo la castaña.
-Sí, cariño, solo dos minutos más- exclamó la joven, que estaba sentada sobre la tapa del inodoro mirando un punto fijo a lo lejos, mientras el test analizaba si era positivo o no.
“¿Será este el momento más feliz de mi vida?” Se