La nana se iba a ir pero Alejandro la detuvo.
— Si necesita un doctor por favor llama a uno, que sea el mejor.
— Está bien, ahora ve a hacer lo que te dije.
La nana de Alejandro se hizo cargo de llamar a un doctor, al ir a ver a Aisha la encontró sumamente afectada mientras revisaba su tobillo.
— Créeme que trato de entender a Alejandro, a veces se porta tan tierno que incluso siento que lo estoy queriendo, pero en otras ocasiones se vuelve un salvaje y no deja rastro alguno de ese hombre amoro