153. Una noche italiana #1
El sonido de mis tacones sobre los adoquines se mezcla con el ir y venir de pasos ajenos que me rodean. Cada taconazo que doy retumba en mi pecho como si el eco viniera desde dentro. Giovanni no se mueve al principio, pero cuando me acerco lo suficiente, se pone de pie.
Y por un segundo, no reconozco al hombre frente a mí.
No porque no sea él, sino porque ya no es el hombre que una vez amé. Su cuerpo ha cambiado. Es más imponente, con una musculatura marcada que se adivina bajo la tela de su