Con solo un par de comentarios, logré que Beatriz perdiera la compostura.
La verdad es que su actuación era bastante pésima. Si iba a ser la amante, debería hacerlo con más descaro. Después de todo, Carlos le había regalado la casa que supuestamente era para mí; tenía motivos suficientes para sentirse segura. Pero no, a pesar de sus acciones cuestionables, insistía en fingir una completa inocencia. Quería tener lo mejor de ambos mundos: ser la otra y al mismo tiempo mantener una imagen de santid