Sin embargo, esas últimas palabras me resultaron bastante familiares, pues Dylan las había mencionado hoy... no, él no las había dicho directamente, sino que las había transmitido del jefe mayor.
Mi mirada se posó justo en el rostro de Sergio, pero conociendo lo que sabía de él, era imposible que tuviera alguna conexión con el jefe mayor.
—Vaya, qué valiente es —el líder calvo soltó una sombría sonrisa.—. Ya que eres tan valiente, hoy aprenderás el precio de serlo.
Mientras hablaba, movió un poc