—No, no, el jefe no quiere que todos lo amen, solo le basta con que lo amen quienes él ama —fueron las palabras de Dylan que seguían resonando en mis oídos mientras salía apresurada de la empresa.
De manera inexplicable, sentí curiosidad por saber cómo sería el rostro de este jefe, sus facciones, su mirada.
Lo más extraño de todo era que en los documentos de la empresa no había ninguna mención sobre él. ¿Tendría acaso, algo que ocultar?
¿O sería como esos personajes de novelas románticas, tan di