Su rostro estaba tenso y sombrío, diferente a cualquier otra ocasión.
—¿Ah? —el hombre me miró sorprendido—. ¿Me equivoco? Imposible, su prometida es tan hermosa, no podría confun...
—Mi prometida está en casa con mis padres —interrumpió enseguida Carlos antes de alejarse con pasos largos.
—¿Cómo? No... —el tipo seguía mirando asombrada, pero al ver a Carlos alejarse corrió apresurado tras él, murmurando—. ¿Cómo puede ser tan parecida? Es como si fuera la misma persona.
Carlos se había ido. No e