—¡Mariana puede operarse, en estos días! —la voz de Paula salió del altavoz.
Sergio me miró sorprendido y se alegró, confirmando la buena noticia.
—¿Encontraron un corazón? —preguntó Sergio.
Paula hizo una pausa y luego bromeó: —¿Tan tarde aún y Sergio sigue en casa de mi Sasa?
Lo estaba provocando a propósito, pero no era momento adecuado para bromas. La interrumpí: —Déjate de tonterías y ve mejor al grano.
Paula sonrió y explicó: —No encontramos un nuevo donante, es el mismo de antes. La famil