No pude evitar responder, pero lo que dije fue peor que no haber respondido: "Ahora no, no significa que en el futuro no lo sea".
—Ja, ja— Leonardo se rio, y Nanu, en sus brazos, también se rio un poquito.
—Papi, esta señorita es buena, ella jugó conmigo.
La pequeña me estaba halagando.
Pero la madre de Nanu puso mala cara, incluso me miró con cierto recelo, tal vez pensó que yo era otra mujer que Leonardo había conquistado.
—Bueno, entonces juega con esta señorita en el futuro— Leonardo lo dijo