41. Debería odiarte
Eres hábil para transformar tu propio infierno en un paraíso de ensueño.
El diablo ha traído un pedazo de paraíso, y en él ha diseñado un mundo solo para mí. De seguro en cualquier momento va a aparecer en forma de tentación y yo, como la descendiente de Eva que soy, podría caer fácilmente en sus redes.
El resplandor del fuego que arde en la chimenea ilumina cada madero que compone la cabaña, creando un ambiente acogedor. El olor silvestre del bosque se mezcla con el aroma fresco del árbol de Na