Mundo ficciónIniciar sesión"Lisa es una chica con un carácter difícil, de niña pasó desapercibida entre sus hermanas, cansada de intentar despertar el interés de su padre se refugió en el establo de sus abuelos, empezando así su gran amor por los caballos. Es una joven orgullosa, desagradable y tosca. Su mundo tal y como lo conoce está a punto de cambiar, a causa de cierto caballero que inundará su mundo simple, llenándolo de mil colores. Jack es un ligón empedernido, está acostumbrado a que todas las mujeres caigan rendidas a sus pies, y parece que Lisa será la excepción a la regla.
Leer másLas cosas entre nosotros iban bien, demasiado, quizás por eso aún esperaba despertar de ese perfecto sueño, en cualquier momento, pero parecía que aquello iba a durar más tiempo de lo que esperaba. Ella no parecía querer alejarse de mi lado, ni un poco. Nos complementábamos demasiado bien, éramos polos opuestos, pero teníamos cosas en común, el sexo salvaje era una de ellas.Si bien estaba encantado de tenerla a mi lado, las cosas con Mike no iban del todo bien. En el fondo sabía que nunca me aceptaría como su yerno, aún me seguía considerando una bala perdida, alguien que no estaba a la altura de una de sus hijas. Pero… yo no iba a tirar la toalla con ella, no después de haber pasado dos malditos años de mi vida lamentándome por no retenerla a mi lado.Estaba dispuesto a hacer las cosas de forma correcta aquella vez, quizás por eso le propuse ser socios en el rancho, ante su negativa de mezclar trabajo y amor. Esas cosas nunca salen bien, aseguró.- No tenemos por qué comportarnos co
Mi preciosa chica quería ir al rancho a ayudar a sus abuelos, yo pensaba quedarme a esperarla en mi casa, me cogería un taxi a la ciudad o algo por el estilo. Justo lo había decidido cuando escuché el teléfono. Lo cogí y miré hacia él, no era el mío. Miré por toda la habitación para encontrar el de Lisa en el suelo, en los pies de la cama.Era Mike. Pero era obvio que no iba a cogerlo, no podía.- ¿Sabes qué? – dijo, apareciendo por la habitación, después de haberse aseado en el cuarto de baño. Se detuvo y dejó de pensar en lo que la hacía feliz al verme con su teléfono en la mano - ¿qué pasa?- Es tu padre – contesté, algo alicaído. Caminó hacia mí, me quitó el teléfono y lo guardó en sus pantalones.- ¿Va
Estar allí, en mi cama, después de hacerle el amor a la chica de la que estaba jodidamente enamorado era como el cielo, os lo aseguro. Jamás en toda mi vida esperé que algo así pudiese sucederme a mí, que esa chica decidiese quedarse a mi lado, luchar por mí, aferrarse a ese capullo. Y joder, sabía que iba a ser muy difícil para mí quitarme la careta y ser yo mismo, hablar de sentimientos, pero si la tenía a mi lado quería hacerlo, quería mostrarle que podía hacer cualquier cosa si ella estaba a mi lado mirándome.Nos acariciábamos el uno al otro, encantados con aquella sensación, observándonos con detenimiento, como si quisiésemos capturar cada rasgo del otro, cada sensación, cada gesto, cada mirada, cada momento.Estar con ella así, de esa manera, me hacía infinitamente feliz, má
Acariciaba su piel, enredando mis dedos en los escasos bellos de su pecho, aún sin poder creerme lo que había pasado entre ambos.¡Por Dios! ¡Nos habíamos acostado! Y … había sido mágico, lo más especial que me había pasado en la vida.Allí con sus brazos rodeándome, respirando con calma, pensativos, no podía quitarme de la cabeza la conversación que tuve con mi padre antes de llegar.- Hablemos – dije, deteniéndome frente a él, en aquel bar para pijos que él solía frecuentar cuando estaba hundido. Se suponía que no conocía esa información, pero durante mucho tiempo, en el pasado, me convertí en la sombra de ese hombre, con tal de conocerle mejor, en un intento desesperado por sentirme cerca de él. Me senté en el taburete y levanté la mano al camarero
Último capítulo