Epílogo.
Las cosas entre nosotros iban bien, demasiado, quizás por eso aún esperaba despertar de ese perfecto sueño, en cualquier momento, pero parecía que aquello iba a durar más tiempo de lo que esperaba. Ella no parecía querer alejarse de mi lado, ni un poco. Nos complementábamos demasiado bien, éramos polos opuestos, pero teníamos cosas en común, el sexo salvaje era una de ellas.
Si bien estaba encantado de tenerla a mi lado, las cosas con Mike no iban del todo bien. En el fondo sabía que nunca me a