El hedor a muerte y tierra removida cuelga en el aire del Bosque Prohibido, un aroma que a cualquier otro ser vivo le revolvería el estómago, pero que para mí, una híbrida que ha vivido al margen de las leyes de ambos mundos, es solo un recordatorio de la supervivencia. Los cuerpos de los diez vampiros, ahora desprovistos de vida, forman un círculo macabro alrededor de nosotras. La escena es, sin duda, un testimonio brutal de lo que sucede cuando alguien subestima a una mujer, sea cual sea el l