Capítulo 21.
Estas semanas sin ella habían sido un verdadero calvario, una completa odisea que no tenía fin. No comprendía que había pasado, es como si en un parpadeo todo se volviera un tsunami a punto de acabar con el mundo, aunque en cierta forma acabó con el mío. Cuando recibí esa llamada ese mediodía mi corazón dejó de latir hasta que luego de unos segundos y la voz de mi asistente me devolvieron a la realidad.
Daniela no había dado tiempo a decirle absolutamente nada simplemente terminó conmigo y con