Capítulo 20.
Unas semanas después...
— ¡No puede ser! Este lugar es increíble.
— Lo es, este lugar es verdaderamente una maravilla. Te lo dije.
Julia estaba observando todo con unos ojos muy abiertos y bastante emocionada. Me había sorprendido finalmente apareciendo en la posada con unas muy grandes maletas, la mitad de las cosas eran mías pero la otra mitad eran suyas. Mi amiga pretendía pasar unos días aquí para asegurarse de que estaba bien. De todas formas desde ese día habíamos hablado por teléfono to